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Aprender es dificil para el profesor

En un blog leía estas afirmaciones: “la realidad es agresiva y mala”, “los estudiantes no quieren aprender”, “la realidad los seduce con antivalores” (estoy resumiendo lo que encontré aquí) y similares. Ante ello, que me parece peligroso, porque se pierde de vista el sentido de la educación, pensé en lo siguiente:

1. La realidad no es un monstruo
La única prueba de la verdad de una idea es que cambie la realidad. Es mi principio básico. Si una idea no se practica, sólo es una absoluta pérdida de tiempo y una ilusión. Por otro lado, la realidad no es, en sí misma, ni agresiva, ni desigual, carente de significados básicos, etc. Un grupo de 50 docentes de todas las regiones del Perú venían con esa apatía y esa idea hace un par de meses. Acudían a otro taller más de evaluación del trabajo de las redes educativas del Ministerio de educación. Ciertamente, esperaban oír más de lo mismo. Más de teorías. Más de ideas bonitas. Y venían con la idea de que la realidad los trataba mal. Que los medios de comunicación contaminan a las mentes ingenuas de nuestros niños. Que las empresas explotan inmesericordemente a la clase trabajadora. Para un empresario, supongo, lo importante es obtener un lucro, una ganancia. Ése es un valor. Para los medios de comunicación, lo importante es conseguir más audiencia, convocar al mayor número de personas. Para eso recurren a sus motivaciones básicas como el sexo o el hambre o el placer, lo que es válido desde su sistema de valores. TODOS somos parte de la sociedad y de la realidad.

2. No estamos solos
Cuando llegamos a conversar de esto, y cuando comprendimos que podíamos utilizar las motivaciones de empresarios y de medios de comunicación para hacer una mejor educación, se sintieron con algunas formas de arreglar las cosas. Pero, y eso tuve que aclarar, si los que quieren cambiar la realidad NO SE COMUNICAN entre sí, no va a cambiar nada, porque no son UNA PARTE SIGNIFICATIVA DE LA REALIDAD. Sucedió que al final de la charla, cuando les dije que podían copiar los materiales que había traído, me dijeron que los organizara. Es decir, no eran concientes que ellos mismos tenían que organizarse: era un trabajo de red. Eso lo hicieron, pues reaccionaron al darse cuenta que no sólo era cuestión de darse cuenta de la idea, sino de llevarla a cabo en cada instante. EN CADA INSTANTE, acostumbrarse a pensar COLECTIVAMENTE. Eso es lo que significa cambiar: insistir en la idea en realización y ENCONTRAR maneras en que se pueda dar. Si no lo hacemos así, es que no CREEMOS en la idea, sólo la probamos como se prueba un nuevo sabor de helado.

3. “Enseñar valores o educar para descubrir valores”
Si decimos que lo quiere hacer el niño o el joven es “un anti-valor”, si creemos que porque somos profesores, nuestros valores son “LOS VALORES”, llevamos la cuenta perdida. Primero, ser maestro no es “enseñar valores” sino “ayudar a descubrir valores” en todo caso. Por ello, realmente no existe la enseñanza si primero el docente no está dispuesto a aprender también. Aprender quizá una nueva forma de ver o de sentir. Lo que el maestro enseña no es un contenido sino una forma de hacer: el camino del auto-descubrimiento, que en cada estudiante es distinto.

Por eso, es que no creo que exista esa guerra maniquea entre el aprendizaje escolar y la realidad agresiva. El mundo fuera del colegio no es malo. Tampoco es bueno. Es de todos los colores. Al menos le debemos al alumno que no se convierta en daltónico. Que vea claramente los colores y que escoja CON RAZONES y SEGÚN LAS CONSECUENCIAS TOMADAS CONCIENTEMENTE. Es lo más que podemos hacer, y confiar que el mundo que ellos van a crear sea mejor que éste.

4. “Es imposible no aprender”
Por otro lado, es imposible decir que no se quiere aprender, así como decía Bateson que es imposible no comunicarse. Vivir es aprender. Uno aprende a robar, que, en ciertos casos, es una operación dificílisima. Casi como operar o pintar un cuadro. Se aprende a mentir, uno no nace sabiendo mentir (y no todos lo hacen bien, finalmente, o muy pocos, espero). Entonces, el problema NO es que los alumnos no tengan motivación para aprender, el problema ES que no tienen motivación para aprender lo que se les pide que aprendan en el colegio. Tal vez porque eso no sirve para vivir. O tal vez porque no se dan cuenta que sí sirve para vivir. En fin, ésa es la tarea del maestro, también, despertar la pasión por aprender lo que cree que el alumno debe aprender. Si da por sentado que su alumno no quiere aprender, de nuevo ha perdido la partida.

Estoy contento con eXe

Ser docente y tratar de hacer material educativo con TIC es una contradicción. AL menos, porque parece que uno debe ser “ingeniero” o “informático” o “diseñador gráfico” o cambiar todas las “O” por “Y” y convertirse en un experto de la PC para hacer algo profesional, en ambos ámbitos. Así lo cree mucha gente, pero es falso. Es un engaño. Si bien no hay mucho software que nos ayude, hay alguno. Entre ellos, eXe, es decir, “E-learning Xhtml Editor” (mira la pantalla completa y puedes ir a su sitio web). Es un software que nos permite desarrollar “paquetes web educativos”. Explicaré esto más adelante.

Creo que se debe optimizar el empleo de cualquier medio. Eso nos enseña la tecnología. Por ello, usar un editor de páginas web o un lenguaje de programación para hacer material educativo es un desperdicio. Debemos usar un software que le de al docente las herramientas para construir sus ACTIVIDADES (ojo: actividades, no presentaciones) de manera directa. Y que le permitan compartir rápidamente los resultados. Ciertamente, si queremos hacer el sitio web de una institución, nada mejor que un CREADOR DE SITIOS WEB, y si queremos crear un CREADOR DE RECURSOS EDUCATIVOS, nada mejor que un lenguaje de programación potente. Pero eso no es lo que hace un docente todos los días.

Digamos que quiero organizar un conjunto de datos, pero de tal manera que mi alumno capte la relación entre ellos. Es útil hacer gráficos (HOJA DE CÁLCULO), hacer esquemas lineales (PROCESADOR DE TEXTO), asociar imágenes con las ideas (PRESENTACIÓN DE DIAPOSITIVAS), pero más útil es que vea el panorama de la información, estructurando un árbol o un mapa visual, que es lo que hace un software de MAPA MENTAL O CONCEPTUAL. Es un software que implica el desarrollo específico de una capacidad u operación mental. Es lo que no hacen fácilmente los otros programas, que no se orientan a eso, sino a operaciones genéricas. Es un “software educativo”, porque enseña a pensar, en este caso.
Tampoco es bueno usar los “empaquetadores de objetos de aprendizaje”, como el RELOAD o todos los que generan SCORM, porque son resultado de un presupuesto dudoso: “se empaqueta en la medida que el contenido se uniformiza”, es decir, hago materiales para compartir, no para que los use un grupo de alumnos específico.
eXe tiene una filosofía distinta. Parte de las actividades que se hacen en clase y proporciona al docente una serie de herramientas para recrearlas en un medio virtual. No estandariza el contenido sino el formato de presentación. El contenido educativo es variable, porque no es lo que se llama “contenido” normalmente (un video, un texto, una imagen), eso no es lo educativo. Lo educativo está en la forma en que se usa eso para aprender, es decir, en la actividad que el docente plantea.
Mira con detalle el menú de la izquierda de eXe (haz clic aquí), vemos lo que ellos, los creadores del software, llaman i-devices (un concepto diametralmente distinto al de “objetos de aprendizaje”):

“Instructional devices (Idevices), is the term we’ve chosen to refer to those elements of online content that differentiate learning content from other forms of content presentation like marketing material or a short story. Examples of Idevices include: objectives; learning outcomes; preknowledge activities; reading activities and case studies”. [En inglés, aquí. Una traducción: “Procedimientos instruccionales” es el término que hemos escogido para referirnos a aquellos elementos del contenido en línea que diferencian al contenido de aprendizaje de otras formas de presentación de contenidos como material publicitario o cuentos. Ejemplos de ello incluyen: objetivos, resultados o logros de aprendizaje, actividades de conocimiento previo, actividades de lectura, estudios de casos.]

Es evidente que estoy contento, creo una actividad que el alumno va a realizar y no una que el alumno va a mirar. Creo un contenido educativo que es la actividad, y no un contenido expositivo que sólo muestra lo que el docente sabe sobre el tema. Y eso no lo hace un editor de páginas web, sino un editor de actividades educativas.

(Otro sí digo: eXe exporta a distintos formatos, como SCORM -que puede ser importado por MOODLE- y como sitio web, que luego puede ser modificable mediante CSS, lo que es buena noticia para los expertos… para que colaboren con los docentes).

Hay un folleto para descargar en español, puedes bajar el programa para instalarlo o para correrlo stand-alone (para Windows) y Linux

He trabajado algunos materiales con él, a ver si luego los pongo en línea.

Hacer software educativo

En primer lugar, consideramos “software educativo” a los recursos, programas y entornos creados con cualquier programa informático que tengan una influencia explícita en el aprendizaje, sea como instrumento de enseñanza (al crear material educativo o al ayudar a manipularlo) o como una forma de construcción de conocimiento (como al desarrollar procesos de información o de trabajo en equipo). Además, en tanto herramienta educativa, debe ser construido según alguna orientación pedagógica, lo cual se hace visible en las actividades que propone (por ejemplo, repetición, memoria, debate, etc., unas son privilegiadas por orientaciones conductistas, otras por enfoques constructivistas).


En este sentido, “hacer software educativo” no es una tarea de ingenieros, sino la extrapolación en el ámbito digital de lo que un docente hace diariamente: crear material educativo, sólo que en este caso es una material que será utilizado en un contexto específico: la computadora o el aula virtual.


Básicamente, hay tres aspectos a considerar:

1. UNO, el aspecto pedagógico
2. DOS, el aspecto informático
3. TRES, el aspecto comunicativo

Cada uno de ellos tiene una serie de consideraciones:

UNO, el aspecto pedagógico, porque el software educativo debe…

  • fomentar el aprendizaje significativo, es decir, relacionar los componentes, contenidos, ejemplos, etc. con la realidad del estuadiante al que va dirigido.
  • fomentar la construcción del aprendizaje, es decir, el software o el material educativo con TIC debe incluir actividades que el alumno realice para que presente, como un producto, su comprensión de la realidad referida por el software
  • fomentar el aprendizaje colaborativo: en el Perú no existe una correspondencia de uno a uno entre PC y estudiante, por ello, el software debe plantear actividades de carácter grupal, que no impliquen que sólo un estudiante esté manejando la PC.
  • incluir siempre las orientaciones pedagógicas (como las capacidades y las estrategias metodológicas empleadas) y la descripción de cómo se usó o se usaría el material. La inclusión de estos dos puntos puede hacer dentro del material o como archivos adjuntos.

DOS, el aspecto informático, pues en el software educativo se considera…

  • plantear actividades y no pasos o dar instrucciones. Es decir, el software se organiza en función de actividades como resumir, analizar, leer, armar, dibujar, etc.
  • plantear los mapas de navegación de manera pedagógica, como mapas conceptuales o partes de un proceso o por medio de metáforas o similes con la realidad del estudiante. No usar, en lo posible, mapas de navegación tipo listas, que no ayudan a entender la actividad
  • plantear el software para que sea usado por la mayor cantidad de estudiantes del Perú, no restingir a los que usan sólo un buen hardware o exigir que se instale un software comercial.

TRES, el aspecto comunicativo, que no es el menos importante, y que se refiere a…

  • tomar en cuenta el lenguaje y las situaciones sociales que son comunes a los estudiantes o que puedan crear la curiosidad o el interés
  • usar la enunciación para involucrar al estudiante, por ejemplo, no usar el usted o la tercera persona, sino la primera en plural (nosotros) o la segunda en forma de confianza (tú)
  • permitir que el software o material incorpore nuevas palabras y situaciones a través de casos
  • utilizar la tipografía para aclarar el mensaje, así como las imágenes, sin abrumar la comprensión de lo esencial de cada pantalla. Esto no es el aspecto informático, por si acaso, son consideraciones para mejorar la comunicación.
  • incluir el nombre y localización del autor, para que pueda establecerse la comunicación entre el usuario y el creador.

Educado con etiquetas

Se dice que la interacción social (la vida en grupo) nos va formando. Es decir, convivir y actuar unos con otros nos va moldeando lo que somos. No es nada nuevo. Por ejemplo, leía que los niños de menos de un año no se perciben distintos todavía, sólo a través del alejarse, tocar a los padres, ser dejado, y todo eso, se van creando un límite. En fin, la interacción se va afinando con los años, pero sigue siendo, generalmente, un asunto sobre el que no se piensa mucho, sólo se reacciona.

Me pregunto: si la educación es formar individuos que sean plenos como individuos y plenos como ciudadanos, ¿no estaremos cayendo en una tarea imposible? Es imposible la diferencia absoluta, porque de ser así no existiría sociedad (leamos “El sol desnudo” de I. Asimov, donde se nos cuenta de una sociedad de individuos que quieren mantenerse totalmente individuales). Pero ¿hasta qué punto es soportable o conveniente el intento de parecernos o de ser parte de un grupo? Esto lo veo en dos aspectos del mundo virtual que van pareciéndose imperceptiblemente al mundo que llamamos “real” (no sé porqué, pero eso es asunto para otro mensaje): la mensajería en línea y la clasificación social de los contenidos.

Me sucede lo siguiente: voy a dictar una capacitación, mis alumnos entran en el aula llena de computadoras, se sientan, y generalmente hacen alguna de estas tres cosas: abren un chat, leen su correo, ponen música recogida de internet. Y si pueden hacerlo mientras estamos en clase, lo hacen y no suele importar la edad, si ya tienes el vicio. Los más jóvenes suelen acumular una gran cantidad de contactos en su chat. Los mayores encuentran canciones que recuerdan y las van acumulando, con lo que se arman su discoteca.

Con respecto al chat… la cantidad de contactos va a la par con los cambios frecuentes en los apodos, y eso pasa tanto en los jóvenes como en los adultos. Es raro que alguien ponga su nombre y apellido como su “nick”. Algunos ponen expresiones como “Si Dios fuera tan grande, te olvidarías de él” o “Ahora soy tan feliz que el universo es pequeño”. Otros agregan extrañas letras o símbolos que son parte del teclado y que al verse en el chat se transforman en figuritas o “smiles”. Otros acumulan estos “smiles” y consiguen diversos tipos: animados, escenas, dibujos, etc. Yo creo que estas son formas de diferenciarse, de decir “éste soy yo”, fíjate que soy distinto o lo que siento. Como los piercing, los tatuajes y la moda, sólo que en “virtual”, donde no tengo que cambiar físicamente, sino sólo imaginativamente. Son mis máscaras. Las máscaras que me hacen ver como quiero ser. Se forman estilos y la gente reconoce a las personas por esas señales. En el aula, es bueno y muy útil comprender a los alumnos que no hablan, que no se les nota. Empezar a “leer” estos signos. Dejar que ellos los expliquen, en línea o en digital, porque le es difícil hacerlo de otro modo. Exploremos esta dimensión de la personalidad de nuestros estudiantes.

También está lo que recogen en línea, por ejemplo, la música. Eso no es para otros, suele ser para uno mismo. Hago mis listas de música, creo mi CD de canciones favoritas. Ahora, suele haber una gran fragmentación en el ambito de la música que se escucha hoy. Surge de las posibilidades de mezclar música sin fronteras nacionales. Un amigo me prestó un CD donde se cantaba las hazañas y vida del Quijote con tonalidades folklóricas españolas en una estructura sonora “metal”. Para mí, era mezclar algo que no tenía afinidad EN UN PRIMER MOMENTO. Pero el sentido surge al oír. En este mundo donde no es fácil distinguir un objeto cultural de otro, donde las historias se cruzan, es bueno empezar a comprender de dónde viene cada característica, cómo reconozco este nuevo objeto. Antes, ponerle etiquetas a algo era encasillarlo, porque los mundos culturales eran bastante cerrados y una etiqueta lo refundía en un campo pequeño de la cultura. Pero hoy, “etiquetar” es una operación necesaria para sentir cómo se mezclan y se unen las características culturales. Ya no podemos definir una música, una pintura, una foto, un post de un blog, sólo por una idea. Necesitamos arrojar un grupo de etiquetas y pegarlas alrededor, como se hace con una maleta que ha transitado mucho mundo. La suma de esta etiquetas define al objeto, lo ubica y le da una historia. Así como la forma en que organizo mi música, mis fotos de Flikcr y mis enlaces en Del ici us me dibujan a mí como persona. Veamos eso en la música de los alumnos, en sus recopilaciones de fotos, de citas o de lecturas. Quizá la educación sea un cuestión de etiqueta, en el fondo, una etiqueta que me hace distinto, porque no es convención sino elección.

Para comprender un poco la actitud

Para comprender un poco la actitud de algunas personas ante la tecnología, creo que es bueno recordar una idea de George Steiner (”Después de Babel”): “la cultura es una operación de traducción entre experiencias” (no es una cita exacta, sino que parafraseo libremente, como si fuera una página web que roba algo de otras). Debajo de cualquier moda, de cualquier costumbre, siempre está la persona. Aunque parezca irreconocible. Las preferencias que puedo tener las traslado o las expreso en cualquiera de las formas o acciones que realizo. Sólo que algunas formas son …