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Siempre es ocho de marzo

Como de pronto el mar brilla cuando el sol le cae y los ojos se encuentran con él, tomar un día para resaltar la realidad de la mujer es una gota de luz de entre el océano. Y así, también, apareció el archivo que acompaña a esta nota, como un reflejo de entrañables experiencias y esperanzas.
Aquí descarga el archivo Mujer. Y para ver todas las pantallas, anda haciendo clic.

Nadie quiere leer

Veo siempre el lado oscuro de los sucesos, me dicen. Yo sólo digo que me gusta reunir el optimismo y el realismo en una especie de “practicidad soñadora”. ¿Por qué ando confesándome? Sucede que leo los planes nacionales de educación y de lectura y siento que son muy buenos documentos pero no alcanzan a proponer soluciones prácticas

Aprendizaje, valores, tecnología

Hola Sandra, gracias por tu comentario a [p2p postID=»149″ text=»Sobre la tecnologia y un comentario»], que provino de [p2p postID=»151″ text=»La tecnologia no es una herramienta»] . Escribía en este post:

Leemos y escuchamos siempre: “el blog es una herramienta educativa“, “clic es un instrumento útil para la educación“, “el procesador de textos hace la vida educativa más fácil“, “internet nos sirve para que los alumnos encuentren información“, etc. Después de este aluvión de frases es fácil llegar a la conclusión totalmente equivocada que “la tecnología es una herramienta“. Y nos quedamos de nuevo en la superficie. Y nos quedamos de nuevo en una falsa relación entre educación y tecnología.

En mi mensaje quería diferenciar a la tecnología como actividad social (que no es un herramienta porque tiene su propio rol en la sociedad) y los artefactos y metodologías de la tecnología (que pueden ser usados como herramientas). ¿Por qué quiero hacer esa diferencia? Porque tendemos a olvidar que el uso de un software o de una computadora implica una serie de valores. Por ejemplo, emplear internet para investigar supone que el estudiante debe resistirse al “copia y pega”, a no citar la fuente, a no perder el tiempo navegando inútilmente… y esto no simplemente un conjunto de instrucciones de uso, sino el reforzamiento de ciertos valores puestos en peligro por las posibilidades de la herramienta. Con el libro, que también es una herramienta, no había el peligro evidente del “copia y pega”, por ejemplo.

Por eso, estimada Sandra, insisto que el uso de la herramienta debe ir acompañado de los valores que implica, por ejemplo, buscar lo óptimo, la eficiencia, la exactitud, etc. y de los límites éticos de su uso, por ejemplo, no sacrificar la individualidad por la exactitud, o la expresividad por buscar lo óptimo. Tal vez eso debería incorporarse en las planificaciones de la sesión de aprendizaje, porque eso también significaría que el docente le da un panorama completo de la tecnología. Y, aun más, los estudiantes suelen ser más rápidos en aprender el manejo de las herramientas, pero no son rápidos en captar o expresar los valores implícitos. Y creo que ésa es una labor fundamental en el aprendizaje con tecnologías, labor que el estudiante no puede hacer solo, como no puede madurar solo.

Gracias, mucha gracias por tus comentarios. Creo que los estoy aprovechando. Creo que este diálogo es una muestra del aprendizaje perpetuo y mutuo, Sandra. Por eso, de nuevo, gracias. :)

software educativo o material educativo

Hay que evitar una confusión entre material educativo con TIC y software educativo. Estos términos no se excluyen ni son equivalentes. Un mismo objeto es, al mismo tiempo, material educativo con TIC y software educativo. Pero, no corramos, primero una definición de software:

a. Software -también conocido como programática y aplicación informática- es la parte lógica del ordenador, esto es, el conjunto de programas que puede ejecutar el hardware para la realización de las tareas de computación a las que se destina. Es el conjunto de instrucciones que permite la utilización del equipo. – es.wikipedia.org/wiki/Software

b. La parte “que no se puede tocar” de un ordenador: los programas y los datos. – www.proclave.com/esp/cursos/glosario.htm

c. También conocido como soporte lógico, compendia todo tipo de programas, utilidades, aplicaciones, sistemas operativos, drivers que hacen posible que el usuario pueda trabajar con la máquina. El término está totalmente integrado en nuestro idioma ya que, al igual que sucede con hardware, no ha habido nadie capaz de encontrar una traducción capaz de englobar el concepto en una sola palabra. – www.forounderground.com/manual.php

d. A diferencia del hardware, es lo que no se ve, es decir los programas y aplicaciones que están guardadas en un disco duro, CD-ROM o disquetes. – ramtun.ufro.cl/ptec/glosario.html

e. Conjunto de programas, documentos, procesamientos y rutinas asociadas con la operación de un sistema de computadoras, es decir, la parte intangible o lógica de una computadora. – www.lorenzoservidor.com.ar/info01/diccio-s-v.htm

f. Todos los componentes lógicos de un sistema informático, que incluyen tanto a las aplicaciones como a los datos sobre los cuales operan. Desde una óptica técnica, se subdivide en software de sistema y software de aplicación. … – www.hess-cr.com/secciones/dere-info/diccionario/s.shtml

Un error común es identificar lo que se llama “programas” con el “software”, cuando los datos almacenados bajo la forma de archivos digitales también son software. Eso significa que el software comprende los datos y los programas en conjunto. Una imagen o un texto almacenado en una computadora es software también.

En función de lo mencionado, hablamos de un objeto como “material educativo con TIC” cuando nos interesa resaltar su aspecto pedagógico, es decir, su modo de aprovecharlo en el aprendizaje. El mismo objeto es “software educativo” cuando lo consideramos como parte del funcionamiento de una computadora. Por ejemplo, una colección de sonidos de la naturaleza es un material educativo con TIC que puede ser útil en un área curricular, digamos Ciencia, Tecnología y Ambiente, de acuerdo con la forma en que se va a utilizar en el aula. Esa misma colección de sonidos es un software educativo cuando nos fijamos en qué formato está, cómo se almacenan, si requieren licencia, etc.

Como Ferdinand De Saussure parece que dijo: “El punto de vista crea el objeto“.

Enlaces relacionados en mi blog:


12/11/2005 ::
TIC, Materiales educativos y comunicación :: materiales, tecnología, comunicación
22/09/2005 :: Software educativo, realmente :: software, educación
14/12/2005 :: Hacer software educativo :: proceso, desarrollo, software, educación
01/03/2006 :: Material educativo con TIC :: materiales, software, educación

El problema de las soluciones

Solucionar un problema no significa terminar con él. Por ejemplo, dejo a mi amigo porque nos peleamos. O eliminar el problema del racismo expulsando a todos los del otro “color”. O acabar con el conflicto sentimental cambiando de pareja.
Otro error es pensar que realmente no es un problema. Es decir, redefino el asunto y ya. Discutimos anoche y hoy en la mañana como si nada. Me siento mal cuando desconfía de mí, entonces lo convierto en un síntoma de su necesidad de mí y me siento, supongo, mejor.
La solución de un problema no es eliminarlo o volverlo borroso. Eso suele crear nuevos problemas en una espiral cuasi-fractal.

Sin embargo, sin ir muy lejos, es lo que se hace en educación, en especial a la relación entre tecnología y educación. Poner parches a los problemas reales. Por ejemplo, decir que el problema es “falta de acceso a las tecnologías”, es como decir que el problema del hambre se arregla dando comida a todo los hambrientos. Eso puede funcionar en los primeros momentos, pero cuando se acabe la comida, el dinero, o no se pueda comprar nueva tecnología, tendremos dos problemas: el anterior y el resentimiento.

En nuestra institución educativa trataremos de evitar falsas soluciones. Para mejorar la educación, nos proponen, hay que cambiar las metodologías “anticuchas” como la pizarra y la tiza por las metodologías modernas, como el aula virtual. Nos embarcamos en la compra de computadoras. ¿Dónde las ponemos? A construir un aula nueva, o a desalojar una antigua. ¿El software? Bueno, podemos usar el que vino en las computadoras, aunque no tengamos licencia. ¿Cómo es posible un aula virtual sin Internet? ¡Es i-m-p-o-s-i-b-l-e! Consigamos la línea. Hay que pagar mensualmente. Mmm, los alumnos entran demasiado a los videojuegos… No hay problema: les instalamos un software que filtre los contenidos. COnversan demasiado por chat… mmm, cortamos el chat. En fin, ¿cuándo aprendemos entonces? Ah, nos olvidamos de los docentes, tienen que ser capacitados. ¿En qué? En lo que piden en el trabajo, pues… como si todos fuéramos a ser oficinistas en el Perú.
Después de embarcarnos en un viaje así, cuando la obsolecencia (el retiro forzoso) llegue a las computadoras, hay que comprar otras y de nuevo empezamos el ciclo. ¡Que alguien nos ayude a salir de este círculo! Pero no estamos solos, claro. Es el mismo problema que tienen los planificadores que identifican el problema nacional de integrar la tecnología en la educación. Para ellos, el problema es el mismo: “acceso y uso insuficiente de TIC en las instituciones educativas”, es decir, ni tienen ni usan computadoras. Solución: tener y usar computadoras. Pero el problema educativo no es ése.

El problema educativo debe enunciarse de forma distinta: “aprovechamiento inadecuado de las TIC por parte de los actores del sistema educativo nacional”. El problema no es saber manejar una computadora sino aprender con la computadora, cuando sea necesario.
El problema educativo del empleo de las TIC es un problema de gestión del conocimiento y no un problema de infraestructura o equipamiento. De otro modo, pondremos la carreta delante del caballo. La tecnología es una actividad social, no un conjunto de aparatos. ¿Cómo hacer para que docentes, alumnos, padres de familia, autoridades, investigadores y etc. vean la tecnología como una extensión del pensamiento y no como un reemplazo de neuronas o facilitador de aprendizajes? Esta percepción, debida al ensalzamiento de la “magia” de la tecnología, está invadiendo como una plaga los cerebros, haciéndolos simples consumidores de tecnología. Adictos a la tecnología, no serán creadores de ella.
La tecnología es un asunto difícil, y su aprovechamiento un problema real que no podemos disolver abriendo una bolsita de chizitos y sentándonos a chatear.

El primer paso es reconocer el problema. Curarnos de esa adicción empieza por ahí. Otro paso es reconocer que cualquier uso no es metodología pedagógica. Sólo viendo resultados se pasa por ahí: antes este alumno nunca se expresaba, ahora escribe, se comunica, empieza a aportar. La mera satisfacción no es una medida pedagógica. Y un paso más allá es emplear menos la tecnología y obtener los mismos y mejores resultados. Eso es óptimo. Eso es aprovecharla. Claro que hay más pasos, pero todos tenemos caminos diferentes para llegar a Roma. Ahí nos vemos, para conversar ahí sobre nuestros viajes. Bon voyage!