Los temas del blog

TIPOLOGÍA Y CLASIFICACIÓN DE LOS MATERIALES EDUCATIVOS TIC

Cada material educativo TIC, al constituirse como una articulación de características organizadas en las tres dimensiones (contenido, estructura, contexto de uso) propuestas anteriormente, conforma parte de un tipo de material. Por ejemplo, un tutorial interactivo es una combinación determinada y distinta de características dentro de cada categoría de las tres dimensiones, diferente a la combinación que define a una enciclopedia digital o un entorno de trabajo colaborativo, por ejemplo. Cada tipo de materiales educativos TIC responde a una combinación única y diferencial de características.

No suponemos que para definir el material educativo TIC sea necesario seleccionar una de las dimensiones como prioritaria o principal. Lo específico del material educativo TIC es que existe una relación armónica entre las tres, es decir, hay una correspondencia funcional entre las tres dimensiones, en la que cada una aporta en la función básica de este material: ser empleado para el logro de aprendizaje en entornos virtuales. Esto es fundamental para todos los procesos que en relación con el material educativo TIC: aplicación, desarrollo y evaluación, porque las personas que usan, desarrollan o evalúan el material pueden empezar desde cualquier dimensión y luego abordar las otras, desde su punto de vista profesional y realizar un análisis completo. Es decir, un docente observará primero los aspectos de contenido del material educativo TIC y, luego, procederá con las otras dimensiones, mientras que un diseñador gráfico empezaría por la dimensión estructura o tecnológica o un directivo buscará en primer lugar en qué escenario o qué actores serían los adecuados para el material.

Como se mencionó al principio, para usar de manera óptima un material educativo, se deben conocer sus características. La acción de aplicar un procedimiento para ubicar al material educativo en un tipo determinado se llama “clasificar”, es decir, se le asigna una clase, y, por lo tanto, a la asignación de un tipo se denomina clasificación. Es evidente que para poder clasificar un material educativo se necesita una tipología específica en la que pueda encajar un material determinado.

TIPOLOGÍA ADOPTADA

El material educativo TIC es complejo y plantea la intersección de tres dimensiones. Cada dimensión, a su vez, se toma como un criterio de clasificación. Si se escoge una de las dimensiones y se subordinan las otras, no se pone de relieve lo específico del material educativo TIC, que es la articulación armónica de las dimensiones. Por ello, si bien cada dimensión aporta un criterio de clasificación y conduce a una tipología, se ha buscado integrarlas, aunque la tipología resultante es más compleja y exige más atención. La forma de desplegar la tipología es crear una tabla de doble entrada, donde uno de los dos ejes tenga dos niveles. Esto permite representar una tipología de tres dimensiones en un plano bi-dimensional. Cada casillero de intersección de las subdivisiones define un tipo de material educativo.

Hay que tomar en cuenta que las múltiples gradaciones y divisiones posibles en cada categoría de cada dimensión darían como resultado una tipología demasiado compleja. Dado que son 3 dimensiones, cada una con 3 categorías, dentro de la cual podrían plantearse al menos dos divisiones, resultarían al menos 6 x 6 x 6 tipos, lo cual es inmanejable o muy poco práctico. Esto supone tener una forma de reducir de manera significativa y válida los tipos. Esto se consigue si para cada criterio de clasificación (dimensiones) se emplea alguna taxonomía específica que sea comprensible y no implique más de 3 subdivisiones. Es decir, que las categorías deben presentarse como etiquetas de características que se excluyen y deben ser comprensibles directamente, para realizar la clasificación, se agrupan bajo nombres comprensibles. En este sentido, el modelo propuesto puede adaptarse a distintos enfoques educativos y tecnológicos, según las taxonomías que se empleen o se decida usar, pero al mismo tiempo, con las adecuadas reglas de interpretación, se mantiene un estándar de clasificación de fondo.

En este sentido, en referencia con el sistema educativo peruano, se plantean para cada dimensión las etiquetas propuestas que se estima adecuadas para el contexto educativo.

ESTRUCTURA:

Para plantear los criterios de clasificación de esta dimensión, se ha escogido emplear una noción intuitiva relacionada con la “dificultad” o “complejidad” de las operaciones fundamentales planteadas por el material educativo, lo cual está relacionado con la complejidad de la demanda cognitiva de su manejo. Esto es útil para luego asociarlo con las metas pedagógicas: competencias, capacidades, etc.

Los tres tipos resultantes son:

  • Formatos digitales simples
  • Formatos digitales complejos
  • Programas y Entornos virtuales.

Estos tipos se explican en el cuadro siguiente:

 

Formatos digitales simples

Formatos digitales complejos

Programas y Entornos virtuales

SIMPLE Y NO-ORIENTADO ESPECIFICAMENTE A LO EDUCATIVO

COMPLEJO Y NO ORIENTADO ESPECIFICAMENTE A LO EDUCATIVO

COMPLEJO Y ORIENTADO A LO EDUCATIVO

implica solo su percepción o manejo

implica una técnica de uso / instrucciones específicas

implica una metodología o estrategia de aprendizaje al menos

Considera los que generalmente se llama “recursos” y se refiere, básicamente, a los formatos digitales, como lecturas (textos), imágenes, videos, etc.

Incluye a lo que generalmente se llama “herramientas” (utilitarios, visualizadores, reproductores, etc.) por un lado y por otro lado a los formatos digitales complejos, que proporcionan su propio programa para manipularlos, como las enciclopedias digitales, las colecciones de imágenes o audios, etc.

Se refiere a programas elaborados para desarrollar actividades educativas o metas pedagógicas, sea de forma específica (software para hacer mapas mentales, por ejemplo) o bien a la articulación de varios programas o servicios en un entorno (como los LMS o los EVA).

CONTENIDO: Materiales reproductivos – informativos (demanda cognitiva básica u operaciones de bajo nivel cognitivo) y Materiales productivos – comunicativos (demanda cognitiva compleja u operaciones de alto nivel cognitivo). En este caso, el nivel del aprendizaje es el eje de este criterio, porque en función del mismo se alinean tanto los escenarios educativos como los actores educativos.

CONTEXTO DE USO: En este caso, la tipología toma la perspectiva de la escuela, donde lo que se realiza debe estar definido en el marco curricular, por lo tanto, el primer contexto de uso es el contexto curricular. Todo aquello que no se define en él y participe de una finalidad educativa es contexto extracurricular. Al analizar el contexto curricular, se encuentran formas de aplicación de los materiales que van de lo más puntual y específico a una situación hasta una aplicación de tipo estratégico. Esta diferenciación no es útil en la clasificación, porque se realiza en la misma aplicación y no está disponible al revisar el material, aunque puede suponerse. Sin embargo, para la tipología basta emplear la diferencia entre curricular y no-curricular.

Al combinar los tipos retipologiasultantes de cada dimensión (3 de estructura, 2 de contenido y 2 de contexto de uso, que podrían ser otros), nos da la siguiente tabla básica:

En esta tabla se plantean doce tipos básicos de materiales educativos, a los que no se va a dar un nombre (solo se asigna un número), porque éste es un esquema de tipología que debe ser adaptado para el contexto de aplicación de los materiales. Esto supone elaborar tablas de correspondencia entre las distintas denominaciones incluidas en cada tipo. Por ejemplo, un tutorial interactivo multimedia y una enciclopedia digital realizada en HTML pueden incluirse ambas sea en el tipo 8 o en el 11 (variarán por el contenido específico, si son curriculares o no).

PROCEDIMIENTO BÁSICO DE CLASIFICACIÓN

El procedimiento de clasificación es simple. Debe revisarse el material educativo TIC y anotar o tener en cuenta las características que aporta. Se empieza con la pregunta que puede responderse desde la perspectiva del clasificador, es decir, sobre la que tenga mayor información:

  1. ¿cómo es el material educativo?
  2. ¿a qué se refiere el material educativo?
  3. ¿cómo se usa el material educativo?

Conforme se va respondiendo, se van focalizando la columna o fila en la tabla a la que corresponde, hasta que se marque un solo casillero, que es el tipo al que se asigna el material educativo TIC. En función de la determinación de las taxonomías que se proponga aplicar, se puede desarrollar un aplicativo para ayudar a realizar la clasificación.

[A continuación: EVALUACIÓN DE MATERIALES EDUCATIVOS TIC, la próxima semana]

Eres bienvenido a compartir...

Leave a Reply

You can use these HTML tags

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>