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Lo educativo de las cabinas públicas

Las cabinas públicas son una respuesta social a los problemas de comunicación y la falta de medios de trabajo. Puede conceptuarse esto como un fenómeno en la medida que es un ajuste entre distintos grupos con distintos intereses sociales.

DESCRIPCIÓN DE LOS SERVICIOS DE LAS CABINAS PÚBLICAS

Los servicios de la cabina son básicamente de los siguientes tipos:

a. Conexión a internet: en principio, navegación, pero también, telefonía por IP, videoconferencia por webcam y similares.
b. Servicios de asesoría: clases de computación, creación y diseño de documentos y elementos gráficos. En ello se contratan practicantes o se ofrecen los servicios de un tercero.
c. Servicios requeridos por los otros dos: impresiones, grabaciones, fotocopias, etc.

Todos estos servicios generan ingresos a las cabinas, las que procuran proponer un valor agregado a la conexión y atraer al público adecuándose a sus necesidades.

El público de la cabina suele estar compuesto de modo variable según la ubicación de las cabinas, aunque la regla general es colocar cabinas cerca de sitios con una afluencia de gente abundante, en especial, centros comerciales, centros educativos y universidades, organismos públicos. Estas son cabinas que se establecen como negocios con perspectivas de lucro. Por otro lado, al colocar una cabina en un sector residencial, lo que se busca es aprovecharse de la ausencia de conexiones de internet disponibles en los hogares. En las primeras, los servicios están orientados hacia el trabajo, el comercio o los estudios formales, por ello, suelen brindar servicios adicionales y valor agregado. En las segundas, se orienta a las relaciones personales, el juego o trabajos ocasionales y suele tener una clientela más o menos fija, por lo que su abanico de servicios es reducido y concentrado. Inclusive, en muchos casos, la cabina es un negocio subsidiario de otro, como una bodega o restaurante.

PLANTEAMIENTO DEL APROVECHAMIENTO EDUCATIVO DE LAS CABINAS PÚBLICAS

La atracción de establecer un nicho educativo puede darse para ambos tipos de cabina, pero las posibilidades de solventarlo y aprovecharlo se dan en el primer tipo. Sin embargo, se debe presentar el modelo de tal manera que también las cabinas del segundo tipo accedan a él, pues un gran porcentaje del déficit de tecnología se da en esas zonas.

No se puede cubrir con el esfuerzo del Estado la demanda de equipamiento de TIC en las IIEE. La demanda social de TIC se atiende actualmente, en gran medida, con las “cabinas públicas”. Se requiere orientar dicha oferta hacia funciones educativas, lo que significa convencer a las cabinas de la viabilidad y beneficios de un “nicho educativo”.

Por lo tanto, hay que plantear un modelo de uso de las cabinas que concilie las necesidades propias de ellas con servicios educativos adecuados que les permitan el flujo de público educativo.

Por otro lado, si buscamos la viabilidad de una propuesta, un modelo de subvención no es sostenible. La oferta educativa de la cabina no debe depender de un pago estatal. Más bien, debe basarse en optimizar o precisar su oferta para atraer al público educativo. Con ello, se asegura un flujo constante o, al menos, predecible.

Ante ello, una variante de integración de las tecnologías en las IIEE podría ser proporcionada por los servicios de las cabinas públicas, tomando en cuenta que no se pueden realizar todas las acciones educativas o estrategias metodológicas que la IIEE desearía, sino solo aquellas que se acomodan a un acuerdo con dichas cabinas. Es decir, podría representar un costo menor, pero implicaría un descenso de la flexibilidad de uso. Sin embargo, eso no disminuiría su utilidad como elemento integrador de tecnología.

NECESIDADES EDUCATIVAS Y REQUERIMIENTOS

Desde el punto de vista educativo, las necesidades establecidas se refieren a tres procesos, cada cual con una contrapartida en competencias a desarrollar:

a. Investigación (procesamiento de la información)
b. Comunicación (trabajo colaborativo)
c. Producción de material educativo

Las IIEE deben “apropiarse educativamente” de las cabinas, aprovechando las ventajas comparativas de éstas.

La ventaja de la cabina es su conexión constante a internet y la optimización referida a ello. Eso significa que las capacidades referidas a la investigación como procesamiento de la información deben priorizarse. Asimismo, permite el trabajo colaborativo en línea, por lo que deben aprovechar los espacios virtuales que Huascarán brinda. Esto implica que, además de trabajos de investigación, deben plantearse proyectos colaborativos en línea, al menos entre los alumnos de las IIEE involucradas.

Por otro lado, la producción de material educativo estará referida, básicamente, a los productos que demuestren aprendizaje de la investigación y el trabajo colaborativo, así como a necesidades de cualquiera de las áreas curriculares.
Como la mayoría de las cabinas no ofrece ambientes adicionales para trabajo en equipo presencial, todo este trabajo debe hacerse en línea, lo cual implica el uso de los espacios virtuales de Huascarán.

Existe una exigencia de evitar los tiempos muertos, porque eso haría menos competitivo el servicio. Por ello, se exige a las IIEE que vayan a usar los servicios de las cabinas que realicen un ajuste óptimo de sus planes. Eso implica una planificación detallada y coordinada de las IIEE que atiende. En este punto, es importante y necesaria la figura de un encargado educativo de la cabina, que debe coordinar esta planificación.

Por otro lado, también significa que las IIEE cuenten con el personal capacitado para aprovechar el servicio. Evidentemente, eso no es cierto o es difícil de encontrar en esta etapa. Por ello, se hace necesario que dentro de los servicios de la cabina se contemple un tiempo asignado a los docentes, para que preparen sus actividades.

ESTRATEGIAS METODOLÓGICAS GENERALES

Las necesidades educativas nos conducen a formular cuatro tipos de aprovechamiento educativo del tiempo de servicio:

a. Tiempos dedicados a tareas de investigación, como complemento del trabajo en las áreas curriculares, que pueden ser tiempos fijos y los alumnos deben venir con planes de búsqueda específicos
b. Tiempos dedicados a desarrollar trabajos colaborativos integrados en el curriculum, lo que significa una planeación rigurosa y tiempos asignados de 1 mes a más, según la envergadura del proyecto
c. Tiempos dedicados a elaborar trabajos definidos para los proyectos o para las áreas curriculares, que también pueden ser fijos
d. Tiempos dedicados a los docentes, para la elaboración de sus trabajos o el perfeccionamiento profesional

Se observa que a., c. y d. son tiempos fijos, que pueden asignarse de antemano respecto de la población relativa de cada IIEE
En cambio, b. debe ser un tiempo asignable dinámicamente, respecto de los avances de los proyectos, dentro de un margen relativo al tiempo restante de a., c. y d.

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