Los temas del blog

TIC, Materiales educativos y comunicación

A propósito de una experiencia colaborativa en una red de productores de material educativo (ir a la red)
En otro post hablaba (escribía, debería ser, pero así es mejor aquí) sobre una definición útil de la tecnología. Para reflexionar sobre los materiales educativos y las TIC, recordaré esa definición:

Para simplificar, sin temor de perder lo importante, diremos que la tecnología como actividad social, se basa en el concepto de “optimización” y que dicha optimización utiliza los conocimientos que la ciencia moderna desarrolla. “Optimizar” significa “hacer mejor un proceso”, es una actividad plenamente procedimental, pues no se ocupa del porqué, ni del para qué, ni del qué, sino del cómo. “Hacerlo mejor” significa que, previamente, se han fijado los parámetros o las metas, es decir, ya se ha establecido lo que significa “mejor”.

Las TIC (o tecnologías de la información y la comunicación) optimizan los procesos “informar” y “comunicar(nos)”. Es decir, nos dan maneras para hacerlo “mejor”.
La pregunta es: en el plano educativo, ¿cómo mejorar los procesos de “informar” y “comunicar(nos)”? Una buena manera de entenderlo es contar un poco lo que me pasó en un taller con docentes (de la RED de productores de materiales educativos con TIC).
La finalidad del taller era que los docentes mostraran sus materiales educativos y los evaluaran colaborativamente. Aunque teníamos propuestos tres criterios para esa evaluación y el trabajo con los docentes se había desarrollado por más de un año, la realidad era que el mensaje no había llegado claramente. El emisor había definido los criterios, planteados como preguntas:
* ¿cómo se corresponde el material presentado con la sesión de aprendizaje planteada? (INTEGRACIÓN CURRICULAR)
* ¿qué resultados ha obtenido el material educativo al usarse en el aula? o si no ha sido usado aún, ¿cómo se ha validado con los estudiantes? (APROVECHAMIENTO PEDAGÓGICO)
* ¿cómo es la relación entre el proceso de producción y el efecto o resultado? (PRODUCCIÓN DEL MATERIAL)
Estos criterios se derivaban de los tres aspectos que se había tomado en cuenta para desarrollar un material educativo: aspecto pedagógico, aspecto informático y aspecto comunicativo.
A lo largo del año (y algo más) habían sido capacitados, pero los capacitadores comprendían de manera distinta tanto los tres aspectos como los criterios. Tenían la tendencia a simplificar y a esquematizar. Por ejemplo, para varios, un material educativo era equivalente a un “módulo informático autosuficiente”, con un mapa de navegación, y componentes fijos, como glosario, actividades, etc., con un menú de botones y una división entre motivación (primero) y desarrollo de actividades (después). Y, para ser muy actuales, se privilegiaba todo aquello que fuera una mal entendida “interactividad”: movimiento, gif animados, mejor si usaban flash, etc. Lo cual suponía que un material educativo como un cuadro de imágenes (elegidas cuidadosamente para generar actividades en los niños) no era un buen material educativo. Estas orientaciones no fueron evidentes hasta que se llegó al taller y hubo las discusiones y las presentaciones de los materiales.
Y cambiaron las ideas, pero no sólo al “ver” y “oír” los materiales de los colegas. También al “tocarlos”, es decir, los descargaban y los trataban de modificar, para crear otros, reutilizando partes. Y cambiaron también al oír las críticas de aquellos que realmente se preocupaban por el aspecto pedagógico del material, es decir, de su relación con lo que el alumno puede hacer con el material o a partir de él.
Un primer ejemplo, los mapas de navegación “estilo web” no muestran la relación entre los conceptos o las situaciones de aprendizaje (muestran las opciones o servicios), en cambio, otros colegas presentaron mapas de navegación basados en MAPAS CONCEPTUALES O MENTALES, y muchos convinimos que éstos sí eran mapas de navegación educativos, porque era una navegación que “ayudaba a aprender”.
Un segundo ejemplo: el uso de Flash (.swf) parecía ser la marca de “modernidad” de un material educativo, pero muchos criticamos no sólo el tiempo que demora hacer uno (y el entrenamiento previo requerido) sino el modo en que se usaba:
* no ayudaba a mostrar procesos de manera detallada (agua hirviendo o rutas de transporte, que luego el usuario pueda manipular y crear diversas situaciones: interactividad productiva)
* se limitaba a adornar e impactar visualmente (una falsa motivación, pues el movimiento generado es más fácil de lograr haciendo un video de una actividad y no estaba asociada de manera natural con los aprendizajes esperados sino con el tema).
Se pidió a los docentes que participaran en foros, porque todo el evento (presencial) estaba respaldado por el uso de la plataforma Moodle para hacer trabajo colaborativo. Y en los foros era que encontraban esas críticas y opiniones, lo que hubiera sido difícil de obtener en la escala suficiente: en una plenaria de 120 personas muy pocas podían participar, las opiniones consensuadas filtran algunas riquezas, y en trabajo grupal (grupos de 5 a 10) no se hubieran enterado de todas las opiniones. Por ese medio, todos pudieron conocer las opiniones de todos. Y se daban cuenta cómo iba cambiando la concepción general. El último foro, donde todos proponían las 5 recomendaciones más valiosas, mostró una consolidación de las ideas centrales, que resultaron “ganadoras” ante el año de una preparación con “ruido”.
Ha sido una experiencia abrumadora del efecto de las TIC en “optimizar” los procesos de comunicación (y no se requirió internet, todo fue desarrollado en la intranet del evento, y ahora todo ese intercambio y experiencias -cerca de 400 MB de materiales y escritos- puede ser colocado en internet, porque usamos un gestor de conocimientos).
Supongo que estoy contento.
Preguntas pendientes:
1. Cuándo comparto mi material educativo con otro docente, ¿qué debo incluir para ayudarlo a que le saque provecho?
2. ¿Cómo mido el tiempo de producción de un material educativo? ¿cómo sé si ha sido óptimo? ¿cómo sé si el material educativo creado es significativo?
3. ¿Cómo puedo evaluar el resultado de la aplicación de mi material educativo?
4. ¿Cómo puedo definir y clasificar “material educativo” de tal modo que ofrezca una comprensión clara de las posibilidades de los medios “virtuales”?
Eres bienvenido a compartir...

Leave a Reply

You can use these HTML tags

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>